10 febrero 2009

Rottweiler y pit bull: ¿Monstruos?

rottweiler_id73 En Ecuador, mediante un acuerdo ministerial, se puso en vigencia una prohibición que impide tener como mascotas a perros de las razas Rottweiler y Pit Bull y los mestizos resultantes de sus cruces.  Quizá no les sea desconocido el profundo respeto que siento por los animales, y por los perros en particular.  Considero que el acuerdo es contradictorio, pues si bien por un lado busca proteger las condiciones de salubridad en que deben mantener los dueños a sus mascotas al obligar a la vacunación y correcta alimentación de los canes, lo cual a la larga sirve para precautelar la propia salud humana, asume una postura más bien incongruente respecto a la prohibición mencionada. Veamos:
 
El Rottweiler: es un perro de guardia y defensa, calmado y amigable, y está considerado entre las diez razas más inteligentes. De hecho, encuentro en esta Web, la siguiente descripción de temperamento: "con tendencia amigable y pacífica, bondadoso con los niños, es un perro muy afectuoso, obediente, dócil y con buena disposición para trabajar".  Es uno de los perros más populares en el mundo, razón por la que se reproduce de forma numerosa y descontrolada, de ahí los defectos genéticos que pueden tener varios ejemplares. La raza, por sí misma, no es más peligrosa que otras razas grandes y potentes, por ejemplo el pastor alemán o el doberman; ni hablar del dogo argentino o el fila brasileño.
 
El Pit Bull: en este caso se trata de un término genérico que define a un grupo de razas y cruces, aunque seguramente la prohibición se dirige contra el Pit Bull Terrier americano. Son perros de temperamento leal, inteligentes, de carácter amable.  La polémica con esta raza estriba en el hecho de haber sido criados originalmente para peleas caninas, hoy ilegales. El pasado del Pit Bull se vincula, pues, con la etiqueta de agresividad que tiene en el presente. Además, existen tantos cruces diferentes y perros de tan distintas procedencias, que es perfectamente posible encontrarse un Pit Bull agresivo y otro sumamente manso.
 
800px-Pitbull_-_KimAl ser propietaria de un perro, sé que el sentido común manda tomar precauciones como pasear a los perros atados con correa corta e incluso bozal, o mantener siempre bajo vigilancia a los animales: en los parques: puede verse con frecuencia como personas irresponsables permiten que sus mascotas deambulen libremente, conducta peligrosa que no se puede imputar a un perro, sino al ser humano que es responsable por él.  Los canes de razas fuertes necesitan ejercitarse para gastar su energía e incluso para limar las uñas de sus patas; un animal encerrado en una jaula todos los días de su vida, con seguridad tenderá a ser agresivo, sea o no de una de las razas que mencionamos; especialmente si no se le ha enseñado a socializar cuando cachorro.  Así mismo, ningún perro debería ser dejado a solas con niños pequeños; es cuestión de pensar un poco para darse cuenta de que incluso un animal de menor tamaño como un Schnauzer puede herir gravemente a un niño, dadas las circunstancias apropiadas.
 
Si se tratara de prohibir la tenencia de todo animal potencialmente dañino, tendríamos que añadir a la lista a casi todas las razas caninas y llegar a extremos como proscribir la propiedad de ganado o de toros de lidia.  Suena ridículo, pero, ¿no es evidente que los robos a los bancos no se van a solucionar cerrándolos?  Y me queda aún otra pregunta: ¿qué va a suceder con los animales de estas razas que actualmente poseen las personas? ¿Tendrán que ser sacrificados? Espero se reglamente mejor la disposición implementando un sistema de permisos, como los que existen en otras legislaciones, que permita la tenencia de canes entrenados, cuyos dueños, siempre mayores de edad y sin antecedentes penales, demuestren estar facultados para su cuidado con certificados de salud mental y física. Pueden pensarse muchos mecanismos para salvaguardar la integridad humana, ya que los perros, nobles animales, siempre serán los mejores amigos del hombre.