12 febrero 2009

Solucionando problemas con spotify

spotify_logo-300x300 Suelo resistirme a seguir tendencias novedosas, pero no me arrepiento de haber descargado Spotify, un software gratuito que permite escuchar streaming de prácticamente toda la música que podamos imaginar (con la salvedad de bandas underground, que no existen en biblioteca), y que previamente requiere una invitación; en mi caso la obtuve a través de Pitonizza. Como muchos sabrán, el uso del producto está restringido a algunos países europeos, por lo que para acceder a él desde Latinoamérica es necesario utilizar un servidor proxy o un servicio VPN. El problema es que todo proxy se va bloqueando y es necesario probar uno nuevo cada vez, además, incluso si no tenemos problemas para instalar el software usando VPN, al cabo de un tiempo el servicio nos avisará que la IP desde la que estamos accediendo a Spotify no coincide con la de nuestro perfil, por lo que nos permitirá seguir usándolo solo por 14 días más.
 
Obtuve, precisamente, el mensaje antedicho y, buscando soluciones, di con este artículo de FileShareFreak, en el que se explica cómo volver a activar una cuenta si ya no podemos acceder -básicamente enviándonos una invitación a nosotros mismos y abriendo otra cuenta-  y también qué hacer cuando recibimos el aviso de los 14 días, caso en el que contaríamos con tres posibles soluciones:
  • Usar un proveedor VPN: podemos ingresar a nuestro Spotify utilizando el mismo proveedor que nos sirvió para registrarnos (Ivacy), el problema es que la versión gratuita no es eterna y tarde o temprano dejará de funcionar, a menos que paguemos por el servicio.
  • Usar un proxy SOCKS: para lo cual probaremos hasta encontrar uno que no haya sido bloqueado en una lista como esta: www.samair.ru/proxy/socks.htm. Seleccionando uno del Reino Unido, será necesario copiar después la numeración en el menú de preferencias de Spotify, tal como se observa en los gráficos que nos trae FileShareFreak.
  • Siempre podríamos usar un proxy http, el problema es que son bloqueados continuamente.

¿Les pareció que todo esto está en arameo antiguo? Yo les propongo una alternativa a Spotify, que me parece un servicio muy bueno: el sitio Deezer que, además, no requiere que descarguemos software alguno. En este preciso momento estoy escuchando una de sus "smart radios", que son listas de reproducción generadas automáticamente según los gustos que definamos o las búsquedas que realicemos, y no me disgusta nada la selección. En Deezer he encontrado incluso bandas que estaban ausentes de las bibliotecas de Spotify. El streaming quizá sea más lento y algunas pistas no tienen óptima calidad de sonido, pero hasta ahora parece una opción muy aceptable.
 
Y ustedes ¿saben de otros servicios alternativos o posibles soluciones a las restricciones de Spotify?