29 julio 2009

¿Fundamentalismo Ateo?


He escuchado decir que para ser ateo se requiere tener tanta fe como para ser creyente. También se dice que la idiosincrasia del ateo es tan "fundamentalista" como la del fanático religioso. Mi afán por informar en este espacio acerca del ateísmo y sus implicaciones, se debe justamente al poco conocimiento que por lo general se tiene sobre el tema, lo cual propicia el prejuicio y la intolerancia -la gente teme y rechaza lo que no comprende- y demarca profundas líneas de fractura entre grupos humanos, líneas insalvables que en última instancia provocan los conflictos más horrísonos: las guerras. El estereotipo del ateo como persona sin moral o ser maligno, debe eliminarse en aras de la tolerancia.

El Fundamentalismo:
en primer lugar es importante conocer el significado de las palabras para emplearlas correctamente. El término "fundamentalismo" hace referencia a aquellas ideologías o sistemas de creencias que promueven la interpretación literal de un texto que se considera sagrado o fundamental, como es el caso de la Biblia o el Corán, texto que contiene una verdad eterna e inmutable. Siendo así, el fundamentalismo no puede sino ser anti-científico, por cuanto muchas afirmaciones de las escrituras contradicen los progresivos hallazgos de la Ciencia; tomemos como ejemplo el conflicto entre la teoría evolucionista y el Génesis bíblico. El origen del término se encuentra en el contexto religioso, en el movimiento religioso de los Milenaristas, que promulgaban cinco fundamentos de la fe:
  1. Literalidad e infalibilidad de las Escrituras
  2. Inmaculada Concepción
  3. Expiación a través de las obras
  4. Resurrección del cuerpo de Cristo
  5. Autenticidad de los milagros
En el contexto actual, el término se refiere sobre todo al Islam y en general, a los grupos religiosos que se oponene a la globalización de la cultura occidental, aunque bien es posible encontrar ejemplos de grupos fundamentalistas occidentales. En general, el rasgo común más relevante de estos grupos, es su rechazo radical al pluralismo, por el convencimiento de que su religión es superior a las demás o es la única revelación verdadera.

De lo dicho se colige que el ateísmo no puede ser fundamentalista, pues no sólo no toma como base de toda verdad la letra de un texto, sino que rechaza la actitud de dar por cierto aquello que no es comprobable. El ateísmo no tiene postulados fundamentales porque no es un sistema de creencias, es apenas la postura que asumen quienes no encuentran motivos suficientes para creer que exista un dios. No se ha sabido de agrupaciones ateístas cuyo designio sea aniquilar a todos los creyentes, apedrearlos, exorcizarlos con métodos raros o etiquetarlos despectivamente por no compartir unos dogmas, pues el ateísmo no contiene dogmas, sino que niega los dogmas e invita a servirse de la razón y el método científico para estudiar la realidad. No queremos fundar una "iglesia" atea, -eso sería descabellado- sino tener un Estado laico, una política secular y unos derechos que puedan disfrutarse independientemente de las creencias que se profesen.

En cuanto a aquello de que es necesario tener fe para no creer en dios, nos encontramos frente a una frase muy popular enunciada por primera vez por el inglés Joseph Addison, quien incurre en el error de pensar que el ateísmo es una creencia cuando no es sino la ausencia de teísmo; no es una filosofía, no es una cosmovisión, no es "algo". Además, la fe es un elemento cultural que se desarrolla por influencia social; en estricto sentido todos nacemos ateos y la idea de dios se consolida en nuestra mente a través de la educación. La fe se opone a la razón pues da por hecho algo aunque no cuente con evidencias. El ateo exige demostraciones para aceptar una afirmación, las mismas que el sentido común pediría para llegar a creer en la cartomancia o en los dioses mitológicos.

Quizá la mejor manera de eliminar la etiquetación y el estereotipo, sea eliminar el término "ateo" o "ateísmo" tal como propone Sam Harris: no necesitamos una palabra para designar a quienes no creen en la astrología; tampoco es necesaria una palabra para referirse a quienes no creemos en dios. Nos corresponde expresar lo que creemos y defender el sentido común y el aprendizaje racional, sin que para ello sea necesario llevar colgada una etiqueta.

Enlaces:
The Atheist Experience (en YouTube)
The Problem with Atheism - Sam Harris
Imagen: atheistcartoons.com