24 enero 2010

Nixon de Oliver Stone


Richard Nixon (1913-1994), autor del célebre discurso de la "gran mayoría silenciosa", quien llamara "monstruo" a Mao Tse Tung y luego, durante su presidencia firmara acuerdos con él; envuelto en el escandaloso caso "Watergate", fue uno de los políticos más influyentes del siglo XX y no precisamente por su gran carisma, a diferencia de otras figuras más queridas por la gente, como la de JFK, ante quien perdió las elecciones en 1960.

Existen algunas películas rodadas sobre la temática de Nixon, entre ellas la clásica "Todos los hombres del presidente" con Robert Redford.  Pero pocas retratan tan bien al complejo ser humano, al contradictorio individuo detrás de la figura política, con la maestría con que se hace en "Nixon" de Oliver Stone, gracias a la virtuosa actuación del genial Sir Anthony Hopkins, un británico cuyo acento americano en la película es más convincente que el de cualquier cowboy.

La cinta cubre todas las etapas de la vida de Nixon con la técnica del flashback: su infancia en el pobre rancho de su padre, los años universitarios y el equipo de football, su carrera política previa a la presidencia, la retirada de la política, el regreso, el ascenso y la caída.  La película no es una apología del estadista pero tampoco omite sus importantes proyecciones como actor político.  Deja ver los serios problemas de Nixon -y su esposa Pat- con el alcohol, pero no lo retrata como un ebrio descontrolado.  Muestra su lado más desquiciado y su sed de poder, pero también sus alegrías como padre y marido, el dolor de perder a sus hermanos y a su madre, su tristeza al saberse solo. Finalmente uno termina comprendiendo más al sujeto y menos al presidente, congraciándose con el hombre y repudiando a la figura pública, involucrada en intrincadas redes de corrupción y actos ilegales.


Durante la era de Nixon se dieron los primeros acercamientos de EE.UU. hacia China y la U.R.S.S. en el contexto de la Guerra Fría, pero también se apoyó la gestión de los dictadores de derecha en América Latina -Nixon dio el visto bueno a la C.I.A. para el derrocamiento de Salvador Allende en Chile-.  Las tropas estadounidenses en Vietnam se retiraron, pero a un lento paso de 4 años de duración, con los bombardeos de Camboya y Hanoi perpetrados en el tiempo intermedio.  Murieron estudiantes universitarios durante las manifestaciones por la paz.

Sólo por ver a Hopkins ejecutar su arte, la película vale la pena.  Pero además es una obra maestra por su guión y el enfoque profundo de la personalidad de uno de los políticos más fascinantes y oscuros de la historia post-moderna, como un hombre atormentado, solitario, que buscaba en la presidencia el reconocimiento necesario para sentirse amado, y que no supo utilizar las herramientas que tuvo a la mano para construir la paz.