19 julio 2008

Boysetsfire: ideología, autenticidad y potencia


Boysetsfire fue una banda estadounidense muy influyente en la generación post-hardcore, aunque nunca alcanzó popularidad masiva. Destacada no solamente por su eficacia musical y lírica, sino también por haber asumido un serio compromiso político en un tiempo en el que algo tan poco rentable como la posición ideológica es una de las últimas cosas en que los jóvenes reparamos. Hombres valientes, pues se ubicaron frontalmente en el ala izquierda en un país en el que la palabra "comunista" equivale al peor de los insultos.

La aventura comenzó en 1994, en un ambiente totalmente "D.I.Y", en que durante las giras los miembros de la banda grababan los demos dentro de una camioneta que no terminaba de pagarse y estampaban sus propias camisetas, aspirando a ganar cada noche lo suficiente para comprar un combo en taco bell.

A lo largo de su carrera, incluso después de conseguir contratos con sellos independientes pero importantes como Victory Records, la banda defendió ante todo su derecho a la autenticidad, declinando la posibilidad de publicar su material cuando las disqueras imponían como condición una rebaja del tinte político de las letras. De hecho, entre el álbum "Tomorrow come today" y el que fuera su último trabajo, "The misery index: notes from the plague years", transcurrieron tres años de constante lucha y frustración en la búsqueda de una empresa que no censurara canciones como "Empire" o "Dear George" -esta última se publicó exclusivamente via Web-, por ser directamente críticas de la gestión de Bush en la presidencia de los EE.UU. Y si las discusiones no eran sobre las implicaciones ideológicas de las canciones, versaban sobre la capacidad comercial de la música: las disqueras exigían una canción apta para su transmisión radial y alguna incluso sugirió anexar a la banda un "compositor auxiliar" que les ayudase a producir temas rentables. Todo esto determinó que el karma de la banda fuese "un solo disco por disquera".

El sonido de Boysetsfire fue más cercano al hardcore punk en sus inicios, con canciones como "Our time honored tradition of canibalism" y "Release the dogs"; posteriormente pasajes más melódicos se incluyeron en las canciones y Nathan Gray demostró que además de ser un gran "screamer" era un infalible cantante -en efecto, lo considero uno de los mejores ejecutantes en vivo, sus notas son prácticamente perfectas en concierto-. Una equilibrada combinación de agresividad y armonía puede escucharse en canciones como "Handful of redemption" y "Still waiting for the punchline". En el último disco de la banda se pudo percibir lo que parecía una evolución natural para ellos: canciones como "Walk Astray" y "(10) and counting" resultan muy agradables incluso para quien no está familiarizado con los géneros hardcore y, sin embargo, la esencia contestataria y transgresora de la banda perduró hasta el final. Cada vez es más difícil encontrar letras tan inteligentes y constructivas que versen sobre temas realmente importantes.

A aquellos fans de la música que no conocen aún a la rebelde banda de Delaware, les recomiendo seriamente que no pierdan más tiempo. En Myspace podemos escuchar "Requiem" y "Empire", las canciones ideales para entrar en contacto con este imprescindible grupo . Allí también es posible descargar tres canciones inéditas, entre ellas la controversial "Dear George".

- Vídeos
de Boysetsfire: Requiem, Last year's nest, Empire (en vivo)
- Letras
de Boysetsfire traducidas en Blue Moon Lyrics y en Eje del Mal.
- Nuevo proyecto de Nathan Gray (vocalista): The Casting Out

Imágenes en vivo de Justin Tamplin
y Sean Rayford