22 noviembre 2014

10 maravillas de la cultura británica



Mi familia y yo llevamos poco más de un año viviendo en Inglaterra y, aunque hemos pasado por momentos difíciles y días nostálgicos en que extrañamos profundamente a nuestras familias y amigos (y a pesar de que no compatimos la orientación política del gobierno de turno), con frecuencia nos sentimos afortunados de estar conociendo una cultura que tiene sus propias maravillas. Aquí algunas cosas que nos encantan, sin ningún orden en particular:

  1. La gente es ridículamente educada. Digo "ridículamente" porque tal profusión de "por favores" y "gracias" sonaría a locura en mi país. A la larga esto hace las conversaciones con extraños más agradables, se tiene la sensación de que la idiosincrasia del británico promedio es molestar al otro lo menos posible, e incluso cuando es una quien se equivoca (por ejemplo al tropezar en la calle con alguien), su reacción automática es pedir disculpas. La vida respetando el espacio del otro es más llevadera. Aunque se diga que esta diplomacia esconde una serie de defectos, e incluso hipocresía (¿no es un poco así en todas las culturas occidentales?).
  2. El pub: creemos que es uno de los mejores inventos, si no es el mejor de la cultura británica. Los pubs no son como los bares a los que estábamos acostumbrados: la mayoría de ellos tienen un ambiente familiar, espacio amplio para que los niños jueguen y comida típica de pub como el clásico "full English breakfast" que contiene papas fritas, huevos, frijoles y embutidos de varios tipos. También suelen servir otros platos locales como "fish and chips", "sausage and mash" y sánduches. En domingo la mayoría de pubs sirven el clásico "Sunday roast" y casi todos tienen opciones vegetarianas. Todo esto sin mencionar la variedad de cervezas y sidras que se puede encontrar; hay pubs especializados en ciertos tipos de bebidas y algunos sirven su propia producción artesanal. Por las noches se organizan las "pub quiz" que son concursos de trivia, o también bingo. En los pubs se pueden ver partidos de fútbol y apostar (¡este punto en nuestro caso es importante!), y en verano se juegan deportes típicos de pub en los "jardines de cerveza" (patios para sentarse al aire libre) como Bat and trap.
  3. Vinagre en las papas fritas: ¿por qué a nadie más se le ha ocurrido esto? No me disgustan las condimentos más universales como la mayonesa o la salsa de tomate, pero el vinagre les da un toque exquisito.
  4. Filas ordenadas para todo: puede parecer un asunto de sentido común, pero los británicos hacen fila para absolutamente todo, desde tomar un taxi o subir al bus (en mi país se suele subir mediante un empujón colectivo que se va estrechando en la puerta) hasta para ir al baño, preguntar algo en una ventanilla y obviamente para ser atendido en supermercados y bancos.
  5. Desayuno todo el día: antes no se me había ocurrido servir clásicos de desayuno como huevos revueltos, tostadas y pancakes en el almuerzo o la merienda. ¡Ñam!
  6. The Beatles: dioses. Y The Rolling Stones. Y Iron Maiden. Y Black Sabbath. Y Led Zeppelin. Y Funeral for a Friend. Y Elton John. Y Radiohead... Aceptémoslo, la música británica es insuperable.
  7. El humor: dicen que el humor británico no es para todos por ser sarcástico, surreal, caótico y absurdo. Tal vez una excelente muestra sea el clásico sketch "the parrot" de los Monthy Python. En mi opinión, una de las piezas más graciosas que existen. Ahora vemos con frecuencia "Allo Allo!" y también disfrutamos la ya desaparecida "Little Britain".
  8. Sherlock Holmes: las exquisitas novelas de Sir Arthur Conan Doyle sobre el exéntrico detective privado son entretenidas y sugerentes. En Londres, la estación del subterráneo de Baker Street (la calle en que vive el famoso personaje según las novelas) está decorada con motivos que aluden a este ícono de la cultura británica.
  9. El fútbol: bueno, esto en realidad es un punto que viene por cortesía de mi pareja. Él es fan del Sheffield United y aunque no está en la Premier League, alrededor de la cultura del fútbol de todos los equipos se tejen muchas redes de aficionados y amigos que comparten penas y alegrías en estadios, foros, blogs, y redes sociales.
  10. Las novelas de Charles Dickens.