26 febrero 2014

La tesis: Google, la nube y más herramientas



Trabajo desde hace seis meses en mi tesis doctoral, en el área de estudios socio-legales. Además de los marcos teóricos, la metodología, la revisión de literatura y el esquema de trabajo -que son tareas fundamentales de preparación que se extienden a lo largo de todo el proyecto- también es importante fijarse en las herramientas que nos pueden facilitar las tareas de fondo. A continuación una compilación de las que estoy usando, con una breve reseña de su funcionamiento. Actualizaré la lista a medida que vaya descubriendo o reemplazando herramientas.



Hardware
  • Google Chromebook: es mi computadora principal. Aunque he leído reseñas y comentarios de personas que no le encuentran la "gracia" a estas máquinas, diciendo básicamente que no es más que un navegador, creo que esto no es del todo exacto (existen cada vez más aplicaciones autónomas para Chrome OS) pero aún si así fuera, basta tomar en cuenta cuánto de nuestro tiempo frente al computador lo pasamos usando un navegador y aplicaciones web, para entender el concepto de una Chromebook. Este es un computador para trabajar en la nube y está diseñado para un funcionamiento óptimo de los servicios Google. Es posible trabajar offline (se puede crear documentos, escribir mails y otras cosas), aunque francamente para mí una computadora sin Internet es como un celular sin saldo, es decir, no le veo el sentido. Hay que aclarar que en una Chromebook no es posible (por el momento) jugar juegos de vídeo de gama alta como los de PC o utilizar programas avanzados o especializados (pienso por ejemplo en NVivo en el caso de las ciencias sociales), pero dada la naturaleza de mi trabajo, una Chromebook resulta perfecta (y muy económica). Actualmente uso el popular modelo Samsung pero estoy planeando comprar una nueva, que seguramente será la HP Chromebook 14 de gama media -si tuviera dinero compraría la increíble Pixel de gama alta-. Normalmente, cuando estoy en el campus, utilizo una de las Student PCs, que corren Windows, pero la verdad es que el navegador sigue siendo mi suite de trabajo de manera casi exclusiva.
  • Kindle: un Kindle puede ser una gran opción para obtener bibliografía, sobre todo si nos encontramos en un lugar en el que no hay acceso a ciertos libros impresos especializados. La verdad utilizo el Kindle mucho más para lecturas de placer (novelas, cuentos, biografías) que para el trabajo, debido sobre todo a que es más fácil volver a encontrar una sección o párrafo determinado en un libro impreso, pero no deja de ser un excelente aliado, ya que permite búsquedas, resaltar, escribir notas y buscar palabras en el diccionario.
  • Celular Android: un teléfono Android se sincroniza perfectamente con los servicios Google, lo cual es muy útil pues en cualquier momento podemos sacar nuestro teléfono y mirar el capítulo que estamos escribiendo o tomar alguna nota rápida. Para ese efecto justamente utilizo sobre todo la aplicación Google Keep, que detallo más abajo.


Software, aplicaciones web y la nube
  • Google Drive: La suite de aplicaciones web de oficina de Google, funcionan en la nube a través de Google Drive, el servicio de almacenamiento de Google. Existen otros servicios de almacenamiento en la nube muy interesantes, como Dropbox y Skydrive. Sin embargo, a mi ver estos tienen otras funciones y requieren la instalación del software nativo con el que se crean los documentos. El atractivo de Drive, para mí, radica en que no es necesario instalar nada, ya que los documentos también se crean en la web. Además de usar Drive para guardar mis archivos personales, lo utilizo para guardar y clasificar todos los artículos académicos y hasta los libros que voy revisando como parte de mi investigación. De esta manera puedo volver a ellos cuando lo necesito y me aseguro de tener una copia propia de los artículos que en su mayoría descargo de las bases de datos académicas a las que tengo acceso a través de la institución en la que estudio. El espacio que una cuenta gratuita incluye es de 15 GB, aunque al comprar una Chromebook se obtienen 100 GB gratis por dos años -sin embargo no creo que yo llegue a copar nunca todo ese espacio-.
  • Google Docs: tomé la decisión de no usar Microsoft Word (u otro procesador de palabras nativo) para escribir mi tesis, a pesar de que es una herramienta poderosa. En mi opinión, la mayor ventaja de Docs es la posibilidad de acceder a los documentos desde cualquier parte, en cualquier momento (por supuesto, teniendo conexión a Internet, pero esto se ha vuelto cada vez más fácil gracias a los teléfonos móviles, las redes wi-fi y los hotspots). Para propósitos académicos, hay una herramienta en Docs que tal vez sea poco conocida: la herramienta de investigación, aunque aparece con el nombre de "búsqueda" en la versión en español, lo que tal vez es confuso. Con esta herramienta es posible buscar artículos académicos e insertar las referencias bibliográficas directamente, con la posibilidad de escoger entre los formatos más usados. Google Docs abre documentos PDF, documentos de Office y Libre Office, archivos de texto simple y más. Existe también la alternativa de convertirlos en documentos de Google. Finalmente, no hay que olvidar una de las mejores características de Docs: la posibilidad de trabajar simultáneamente con varios colegas, en tiempo real, sobre un mismo documento.
  • Google Keep: es una herramienta simple que funciona muy bien en una Chromebook o un celular Android, pero también puede usarse en cualquier navegador web. Simplemente es un panel en el que se pueden colocar notas de colores: estas se estructuran como listas o texto simple. También permite añadir imágenes y programar recordatorios (alarmas). La uso para hacer listas de tareas y compras y para planificar mis supervisiones: cada vez que tengo una duda o pregunta la escribo en una nota de Keep, así cuando me reúno con mi supervisora tengo a mano en el teléfono o la computadora, todos los puntos a tratar. También la he utilizado para tomar notas de mis lecturas y acceder a ellas fácilmente, aunque ahora que los temas se van volviendo más concretos (y más densos) he optado por tomar mis notas en un documento de texto dentro de una carpeta especial de Drive.
  • Workflowy: esta es una herramienta que descubrí por casualidad mientras exploraba la Google Play Store (aunque no la desarrolla Google). Aunque la uso en mi Chromebook, cuando trabajo en una PC accedo a la versión web, que se puede usar en cualquier navegador. El uso principal que le doy es la administración de mi esquema de tesis, es decir, la estructura de capítulos, temas, subtemas y más contenidos; aunque sé que otras personas la usan para gestionar de todo, desde la economía doméstica hasta una pequeña empresa. La simplicidad de la herramienta es precisamente su mejor característica: es nada más un espacio para crear listas y sublistas y moverse a través de la estructura con facilidad. Workflowy está abierto permanentemente mientras trabajo en los borradores de mis capítulos, así puedo siempre revisar que la estructura previamente diseñada continúe sosteniendo el desarrollo de la narración. Un uso secundario que le doy a esta herramienta es el mantenimiento de una lista de lectura, que me permite monitorear lo que voy encontrando y considero que debo leer, y llevar un registro de lo que ya he leído.
  • Refworks: existen muchas opciones para administrar referencias bibliográficas y citas. Hasta el año pasado utilicé Mendeley, pero en vista de que mi actual dinámica de trabajo no me permite atarme a un software nativo, decidí optar por RefWorks, basada en la web. Funciona como base de datos de bibliografía y como herramienta para generar citas que se puede integrar con Microsoft Word, aunque esa es una función que no utilizo. Otro aspecto útil es que los resultados de búsquedas en Google Académico automáticamente ofrecen la opción de exportar a RefWorks, con lo que se economiza mucho tiempo pues no es necesario ingresar la referencia manualmente. Mi cuenta es institucional pero se pueden crear cuentas personales por 100 USD anuales con un período gratuito de prueba de 30 días. Si me preguntan, creo que el precio es justo y vale la pena. Existen, sin embargo, otras opciones gratuitas: una de las más populares entre mis colegas es Zotero, que requiere instalación en disco (disponible para Windows, Mac y Linux) pero provee extensiones para navegador y permite recuperar la información directamente de la web.
  • WordReference y Linguee: utilizo estas herramientas para traducir palabras y expresiones, respectivamente. Escribo mi tesis en inglés pero con frecuencia reflexiono en español y al momento de narrar ideas he encontrado a estos dos sitios sumamente útiles para salir de los atascos lingüísticos.
  • MindMeister: es una aplicación web para crear mapas mentales, lo que resulta muy útil para representar gráficamente estructuras de ideas. Lo que me gusta de esta aplicación en particular es que se integra totalmente con Google Drive, de manera que los mapas se pueden guardar directamente en la nube.
  • Blogger: en una clase de métodos de investigación nos sugirieron usar un blog como herramienta de monitoreo del progreso del trabajo, una suerte de bitácora de proyecto. Los blogs de este tipo pueden tener muy diversos enfoques; en mi caso opté por usarlo para colocar contenidos que me llaman la atención y considero descubrimientos importantes que de alguna manera impactan la dirección de mi trabajo. Apenas lo he empezado y está en inglés con el título "The power of criminal law".
  • Scrivener: esta es una herramienta que la verdad aún no he probado (y posiblemente no funcione para mí ya que trabajo exclusivamente en la nube), pero la coloco en la lista por haber escuchado muchas recomendaciones de colegas que juran por el nombre de este software. Fue diseñado por un novelista que no encontraba una herramienta que le permitiera hacer todo el trabajo necesario para escribir su libro, y permite básicamente enlazar y organizar en un mismo entorno virtual, todas las fuentes de referencia, notas, vídeos, presentaciones y más archivos con los que se trabaja. Es de pago pero el precio parece muy razonable (40 USD).
Redes sociales, páginas web y bases de datos
  • Academia: es una red para personas involucradas en la academia, en la que se puede crear un perfil y cargar artículos académicos, CV, etc. Con frecuencia se encuentran piezas muy interesantes que se pueden obtener de manera gratuita.
  • APA Style blog: aquí consulto todas mis dudas sobre el formato de edición y citas de la American Psychological Asociation, que es el que utilizo en mi trabajo.
  • E-brary: es una base de datos de libros digitalizados. Aquí no encontraremos artículos de revistas académicas, sino más bien obras que han sido publicadas previamente como libros impresos. Requiere licencia, pero conozco que la mayoría de universidades ecuatorianas tienen acceso a través de SENESCYT.
Finalmente, pero no menos importante, ¡quizá la herramienta más fiable que tengo es mi cuaderno Moleskine junto con un lápiz mecánico y un resaltador!

Estaré contenta de responder cualquier pregunta sobre estas herramientas, en los comentarios.

Nota: este no es un post patrocinado. Todas las recomendaciones se basan en mi experiencia personal.