Streetlight Manifesto: un ska diferente

Comparto con ustedes la música de Streetlight Manifesto, una banda de ska y punk muy ecléctica, originaria de New Jersey. Con siete integrantes provenientes de diferentes tendencias musicales, el sonido de la banda recoge elementos clásicos en el ska, como el trombón, el saxofón y las trompetas, y los combina con ambientes que rompen lo paradigmático, tomados de la música latina, el punk, el folk y el jazz. Personalmente no soy gran fan del ska, pero esta banda es otra cosa. Además, las líricas contienen muchas referencias sociales de corte contestatario. A continuación el vídeo oficial de "Would you be impressed", llamativo, elaborado con animación y muy decidor tanto por su letra cuanto por las imágenes que verán.  Si prefieren pueden ver la versión en vivo.


Seguir leyendo >>
____________________________

República de Opereta

Siempre he creído y sigo creyendo que el Derecho es un producto cultural maravilloso que ha creado el ser humano, venciendo el instinto y la visceralidad, para instaurar orden y seguridad en las comunidades.  El Estado es la organización política por excelencia, con estructuras definidas en su interior, al menos desde el punto de vista de la teoría política.

En mi país somos gente apasionada, y eso no es necesariamente negativo.  Pero las simpatías y antipatías que sentimos nos ciegan mucho y nos pueden anular como ciudadanos responsables.  Entre todas las cosas que me sorprendieron este 30 de septiembre, estuvieron los comentarios, muchos llenos de odio, ardor e intolerancia.

Parece que en la clase media alta, que es la que tendría la posibilidad de hacer un análisis lúcido de la coyuntura, la institucionalidad se aprecia siempre y cuando convenga a los intereses propios.  Pocas veces he esuchado decir "soy opositor al gobierno porque tal o cual principio aplicado me parece inapropiado", y escucho más bien "a mi este gobierno me quitó tal o cual cosa", "tengo mis razones para odiar al Presidente", etc.  Es decir, no juzgamos estructuras sino incidentes.  Y cuando expreso este tipo de reflexiones me preguntan inmediatamente "¿Eres Correísta?", como si el apellido del Presidente representara un sistema ideológico y no una gestión gubernamental -que él no es Trotsky o Mao para hablar de correísmo en sentido doctrinario-.  Esto evidencia nuestra necesidad de identificar el bien y el mal con un nombre propio (¿dios vs. el diablo?), y reconfortarnos dejándole la responsabilidad política a una persona o grupo, para no asumir la propia.  Cuando se decretó el estado de excepción, por ejemplo, pocos se interesaron en averiguar sus implicaciones y no faltó la dura crítica a la cadena ininterrumpida de televisión, aunque no haga falta una indagación exhaustiva para entender que durante una crisis se genera información protegida que no se puede divulgar y también desinformación, en una suerte de "teléfono dañado". 

Me horrorizó, por supuesto, darme cuenta de que la Policía Nacional es una institución aún más voluble de lo que yo creía.  Me horroriza el caudillismo, y el que simpatizantes y detractores sigan creyendo que todos los problemas y todas las soluciones se concentran en un sólo ser humano mesiánico o satánico, en lugar de reconocer y entender las fallas de un sistema integral, del que somos parte todos, también cuando despotricamos desde la comodidad del sofá.  Me molesta que los principios constitucionales sigan comprendiéndose en la medida en que el gobernante sea o no del agrado personal de cada uno, sin sentir la necesidad de analizar y aprender por ejemplo, sobre derechos humanos y garantias ciudadanas.  Me molesta el excesivo maniqueísmo y la insistencia en mirar las cosas desde un sólo ángulo, pues una vez que se hizo algo que no me gustó, me vuelvo ciego respecto a cualquier acierto o medida que beneficie a alguien que no sea yo mismo.

Cómo es posible, en un mundo en el que la ciencia ha tenido alcances tan importantes, seguir creyendo que un fenómeno es el resultado de una sola causa o un sólo comportamiento.  Cómo es posible conformarnos con la debilidad de nuestras instituciones y aprovechar una crisis tan grave para alimentar el odio y la antipatía contra una figura política, en lugar de indignarnos por estar viviendo en un país tan inseguro, en una horda disfrazada de Estado, en un campo de batalla sin fuerzas del orden, sin derechos humanos, sin respeto a la Constitución y con tan poca solidaridad -los saqueos en Guayaquil demuestran que nuestra organización social es una ficción-.

No, no soy correísta; y mis principios ideológicos son evidentes en este blog. Pero no puedo permitir que mi disidencia sea ignorante, que mi descontento sea descarado, que mis críticas pasen a tener la misma imprudencia y provocación discursiva que tanto se le critica al Presidente.  Yo sueño con un país en el que defendamos nuestras instituciones aunque no nos guste el gobierno de turno; en que razonemos sobre la evidencia y no sobre la aseveración no corroborada, en que seamos capaces de ver maś allá de lo inmediato y no nos dejemos ofuscar por las apariencias.  Ningún cambio puede hacerse sin sacrificio, la solidaridad implica muchas veces la renuncia a algo del bienestar propio; y si no superamos nuestros primitivos instintos egoístas, seguiremos abatiéndonos en círculo sobre las mismas contradicciones, una y otra vez, como la mosca que colisiona repetidamente contra el vidrio de la ventana cerrada, incapaz de entender que es posible encontrar la rendija y volar hacia afuera.
Seguir leyendo >>
____________________________

Citas: Carl Sagan

Astrónomo estadounidense, 1934 - 1996 [Ver Biografía]

"El universo no fue hecho a medida del hombre; tampoco le es hostil: Es indiferente".

"Cada esfuerzo por clarificar lo que es ciencia y de generar entusiasmo popular sobre ella es un beneficio para nuestra civilización global. Del mismo modo, demostrar la superficialidad de la superstición, la pseudociencia, el pensamiento new age y el fundamentalismo religioso es un servicio a la civilización".

"Las religiones son fuertes. O no hacen argumentaciones que están sujetas a refutación o rápidamente rediseñan la doctrina después de la refutación. El hecho de que las religiones pueden ser tan desvergonzadamente deshonestas, tan despectivas de la inteligencia de sus adherentes, y aún así florecer, no habla muy bien de ellas por la torpeza de los creyentes. Pero sí indica, si una comprobación fuera necesaria, que cerca del corazón de la experiencia religiosa hay algo notablemente resistente para la investigación racional".

"La vida es sólo un vistazo momentáneo de las maravillas de este asombroso universo, y es triste que tantos la estén malgastando soñando con fantasías espirituales".

"No puedes convencer a un creyente de nada porque sus creencias no están basadas en evidencia, están basadas en una enraizada necesidad de creer".

"Si alguien está en desacuerdo contigo, déjalo vivir. No encontrarás a nadie parecido en cien mil millones de galaxias".

"La primera gran virtud del hombre fue la duda, y el primer gran defecto la fe".

"Se observa un renovado interés por doctrinas anecdóticas como la astrología. La amplia aceptación que gozan trasluce una falta de rigor intelectual y una grave carencia de escepticismo. Son filigranas de la ensoñación".

"Vivimos en una sociedad profundamente dependiente de la ciencia y la tecnología y en la que nadie sabe nada de estos temas. Ello constituye una fórmula segura para el desastre".

"Un clérigo célibe es una idea especialmente buena, porque tiende a suprimir toda propensión hereditaria al fanatismo".

"Para mí, es mucho mejor entender el universo como realmente es, que persistir en el espejismo, aunque sea satisfactorio y reconfortante".

"¿Quiénes somos? Nos damos cuenta de que vivimos en un insignificante planeta de una monótona estrella en una galaxia apartada en alguna esquina olvidada de un universo en el que hay muchas más galaxias que personas".
Seguir leyendo >>
____________________________