24 septiembre 2010

Especismo y Liberación Animal

"Liberación Animal" del australiano Peter Singer es uno de los libros más leídos de las últimas décadas, y se lo considera un clásico del movimiento de Liberación Animal, relacionado también con el vegetarianismo y el veganismo.  Aunque desde su publicación inicial en los años 70, el movimiento de Liberación Animal ha crecido significativamente, al igual que su literatura, la obra de Singer sigue considerándose imprescindible por haber acuñado conceptos nuevos dentro de la argumentación por los derechos de los animales, por ejemplo la denominación "Especismo" que sirve para referirse a la actitud discriminatoria contra animales no humanos.

De acuerdo con Singer, la mayoría de las personas estamos acostumbradas a justificar la manipulación y matanza de animales no humanos, porque los consideramos especies inferiores.  Se dice que el hombre es un animal "racional" queriendo expresar que su capacidad de entender el mundo que lo rodea es significativamente superior a la de los demás animales.  En tal caso, dice Singer, estaría éticamente justificada la manipulación y matanza de las personas con cualquier tipo de deficiencia mental grave, puesto que ellas no poseen la ponderada racionalidad que justificaría la mayor jerarquía de la vida humana; es más, la capacidad mental de muchos animales rivaliza con la de los niños pequeños.  El error, señala el autor, consiste en pensar que la racionalidad sea el fundamento ético para respetar la integridad y la vida; más bien ese fundamento hay que encontrarlo en la capacidad de sufrir, de sentir dolor.

En este punto de la historia, sería muy arriesgado afirmar que los animales no sienten dolor.  Los mamíferos, las aves, los reptiles, los peces e incluso algunos moluscos, poseen sistemas nerviosos muy parecidos a los de los seres humanos.  La mayoría de los animales emiten diferentes sonidos y actitudes corporales como reacción al dolor, presentan emociones como el miedo, la angustia, la ira, la alegría, etc.  No hay razones realmente científicas para aseverar que la sensibilidad de los animales no humanos es menor a la nuestra.  Siendo así, y sabiendo que todos los animales tienen capacidad de sufrimiento, el argumento justificativo se vuelve débil: podemos manipular y provocar dolor en los animales por el mero hecho de no pertenecer a la especie humana.  Esta actitud, insiste Singer, es comparable a sostener "podemos escalvizar a un hombre por el simple hecho de ser negro" o "podemos lastimar a una persona por el mero hecho de ser mujer (homosexual, menor de edad, hispano, etc.); y en eso consiste precisamente el Especismo, en creer que por pertenecer a la especie humana estamos facultados para servirnos de las demás especies como si fueran objetos insensibles.

El Especismo es una ideología heredada de las generaciones más remotas.  Si nos fijamos en la Biblia por ejemplo, los animales han sido creados para ser instrumentos del hombre, y el Nuevo Testamento no contiene mayores referencias a la compasión por los animales.  Nuestras sociedades occidentales, judeo-cristianas, son de tradición especista, a diferencia de otras comunidades orientales como la hindú.  Incluso las personas que tienen mascotas o afición por alguna especie animal, y respetan la integridad de esas especies, encuentran siempre una razón para justificar el sufrimiento infligido a otros animales, especialmente en lo que tiene que ver con el consumo de su carne y derivados para la alimentación.

Una de las ideas centrales del movimiento de Liberación Animal, es que la evolución de la especie humana y la racionalización de nuestra vida social nos sitúa en una postura en la que ya no es posible seguir ignorando que la discriminación por especie es éticamente insostenible, que los animales tienen intereses básicos, como el interés de sobrevivir y no sufrir, aunque sean indefensos y no puedan argumentar a su propio favor; y por lo tanto es necesario detener los mecanismos de explotación animal, tales como la experimentación, sea científica o meramente comercial, los procesos industrializados de las granjas, la confección de vestimenta, el entretenimiento, y en general todo procedimiento que haga sufrir de cualquier manera.  El movimiento aboga también por la educación en un nuevo tipo de dieta que excluya los productos animales y sostiene que volverse vegetariano o vegano es más fácil de lo que creemos, puesto que es perfectamente posible elaborar suculentas recetas a base de vegetales y consumir proteínas, vitaminas y otros nutrientes de origen no animal.

Tal vez una forma de pensar adelantada para nuestro tiempo... pero ya Jeremy Bentham señaló en su época que llegará ese día en que respetemos los intereses de las criaturas no humanas sin que importe el número de patas, la longitud del rabo o la calidad de la piel; por que la pregunta no es ¿pueden razonar? o ¿pueden hablar? sino ¿pueden sentir?