03 diciembre 2009

Algunas falacias lógicas


El estudio de la Lógica -la ciencia del razonamiento correcto- tiene más relevancia práctica de la que imaginamos, pues un manejo adecuado de los principios lógicos nos permitirá, además de ejercitar la mente, reconocer los errores argumentativos en que pueden incurrir las personas, lo que resulta muy interesante, por ejemplo, en el contexto político actual, en el que la posibilidad de debate tiene cada vez más espacio y más peso.

Aquellos argumentos que no responden a un proceso lógico, vulneran una regla lógica, pero en apariencia contradicen legítimamente a otro argumento dado, son las llamadas falacias lógicas y se utilizan para encubrir falsedades y engaños.  Las falacias no formales, que son más usuales en el habla común, son las que aportan premisas erradas para llegar a conclusiones falsas.  Veamos algunos ejemplos comunes de este tipo de falacias:
  • Falacia Ad Hominem: consiste en desviar la atención de la discusión atacando al opositor en el debate y no refutando los criterios que él sostiene.  Por ejemplo: "La evidencia que Juan presentó es falsa ya que Juan es un mentiroso".
  • Falacia Ad Verecundiam: consiste en afirmar que algo es verdadero porque un experto lo ha dicho, sin tomar en cuenta que ninguna opinión es infalible.  Por ejemplo: "La mejor arma para la lucha contra el VIH es la abstinencia, así lo dijo el Papa".  También puede traducirse en la atribución de un criterio a una instancia que se considera autoridad aunque no lo sea, como la televisión: "lo dijeron en el noticiero, por lo tanto es verdad".
  • Falacia Ad Ignorantiam: esta falacia afirma que algo es cierto por no poderse demostrar lo contrario.  Por ejemplo "no se puede probar que dios no exista, por lo tanto existe". O bien: "no se ha demostrado que no haya fantasmas en esta casa, por lo tanto hay fantasmas".
  • Falacia Ad Baculum: contiene una amenaza con la que se pretende compeler al interlocutor a darle la razón a quien sostiene la falacia.  Por ejemplo: "si no opinas a favor de esta ley podrías perder tu empleo".
  • Falacia Ad Misericordiam: se hace una llamada a la piedad para que por compasión, el interlocutor acepte como verdadero lo que se le propone.  Por ejemplo: "Es un excelente pintor, ayer no durmió ni una hora para poder terminar este cuadro".  
  • Falacia Ad Consequentiam:  en este caso se recurre a las consecuencias desagradables que puede tener un hecho, para reconocerle veracidad.  Por ejemplo: "Dios existe, pues de lo contrario la vida no tendría sentido".
  • Falacia Post Hoc Ergo Propter Hoc: en esta falacia se afirma que si algo sucedió cronológicamente después de un hecho, éste hecho es la causa del suceso.  Por ejemplo: "Desde que perdí mi empleo sufro más resfriados".
Existen otros tipos de falacias no formales muy frecuentes como las generalizaciones, la recurrencia a datos estadísticos como fuente infalible de verdad, o la utilización de la opinión individual como si fuera información fáctica.  Ustedes, ¿se han topado con otras falacias en el día a día?